PHUBBING: Desprecio por los demás cuando usamos el Celular

Ahora ya tiene nombre una problemática por cual todos nos quejamos; pero seguimos haciéndola…

Seguramente todos hemos sufrido al menos una vez “phubbing” durante una reunión de trabajo, una comida familiar o reunión con amigos.

Esta nueva práctica no tenía nombre hasta hace poco, pero debido a que sigue incrementando sus adeptos y provocando cambios en las relaciones entre las personas, se buscó la manera de denominar a este nuevo fenómeno conductual.

El término se originó en Australia hacia el año 2007 con el nacimiento del smartphone o teléfono inteligente y en un análisis etimológico es la unión de dos palabras en ingles

phone (teléfono)

snubbing (despreciar)

y su interpretación en español se entendería como el desprecio que se le da a otras personas mientras usamos nuestro teléfono.

El “phubbing” Ha sido recientemente bautizado en EE.UU. y son muchas las plataformas virtuales que combaten activamente este descortés hábito. Sus argumentos aluden al protocolo más básico a la hora de sentarse a la mesa, que reprocha empezar a comer antes de que todos hayan sido servidos o coger comida del plato de otros comensales, y que por ende reprueba el acto de ignorar a quien tenemos al lado.

Los promotores de estas iniciativas “antiphubbing” aseguran que casi el 90 por ciento de los adolescentes prefieren el contacto vía texto que cara a cara y que los restaurantes experimentan 36 casos de “phubbing” en cada sesión de cena, y advierten de que este fenómeno puede acabar reduciendo las relaciones sociales al intercambio de mensajes virtuales.

Más allá del esnobismo que generan todas estas noticias y novedades informáticas, es hora de analizar seriamente el proceder de nuestros actos, ya que por, preocuparnos por nuestra vida social virtual, dejamos de lado nuestra vida real y aun peor, descuidamos de las personas que para ellos somos importantes y reales.

Esto lo podemos tomar como algo sin importancia, pero tenemos que saber que poco a poco se van desgastando los vínculos que nos unen con las personas que nos rodean y quizá nos perdamos cosas realmente lindas de la vida real.